Facebook, ¿y ahora qué?
Lo reconozco, he sido un gran fan de Facebook. Parece mentira que, hace menos de un año, no se pudiera mantener una conversación entre treintañeros sin que apareciera el tema… ¡y yo el primero en sacarlo!
Esas preguntas me parecen hoy obsoletas pero hace nada he preguntado cosas como: ¿vais a ir a la cena de los de EGB? ¿te has hecho fan del gato chino de la felicidad? o ¿has visto el grupo de fans de “yo de pequeño llevaba el chandal de yonki”? Sí, hace cuatro días.
Y no solo eso. Entre otras muchas tonterías, he jugado a WordChallenge (hasta que me di cuenta que únicamente con un ordenador más rápido podía hacer más puntos), he creado mi mascota PetSociety (y la he duchado again and again), he creado mi equipo de fútbol en Premier Football y he usado ese chat tan cutre. En fin, lo he dado todo por esa red social.
Estaba feliz y contento con el nuevo juguetito. Que si añade a tus amiguitos del cole, que si mira mis fotos, que si mira qué temazo… Hasta que dejaron de suceder unas cosas (ya no me quedaban más conocidos que añadir) y empezaron a pasar otras al menos molestas (como el cambio de diseño o la firma del contrato para usar tus fotos). Y no se si ha sido coincidencia pero apareció la aplicación que me ha hecho desertar de Facebook: las galletas de la suerte.
A lo que me ha pasado lo llamo el “síndrome de las galletas de la fortuna”. Donde antes podía ver las sugerencias, fotos, videos o explícitos estados de ánimo ahora solo veía galletas abiertas. Es decir, no veía nada. Solo una retahíla de galletas abiertas con consejos estúpidos. ¿Dónde está lo que dicen mis amigos? Ah, ahí. Entre “la galleta de hoy te dice: Haz un esfuerzo por aprovechar más el tiempo” y Pedro ha comprado 100 vacas para su granja (incluyo a la granja de Facebook como otro causante de este síndrome).
Ya no veo a mis 300 amigos y los echo de menos. Y todo por esas malditas galletas. Y me diréis, ¿por qué no desconectas las notificaciones? Pues tal vez tengáis razón, pero ya no es lo mismo. Ya no añado a casi nadie, estoy harto de aplicaciones tontas, el chat no va bien y nadie cuelga fotos. Me parece que esto no da más de sí, ¿qué creéis?





Que al final se convertirá en un correo electrónico con foto.
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