The XX, “Perdona, ¿nos conocemos de algo?”

photo: Sergi Fuster
Se parecen a muchos, me gustan como pocos. El éxito de “The XX” lo entendí en su concierto. No por la calidad de su directo, que teniendo en cuenta la ausencia de Baria Quereshi (la que parece definitiva) tampoco se les podía pedir más, sino más bien por su público. Ese concierto parecía la reunión de exalumnos de mi antiguo instituto, fue un concierto de reencuentros. Con la mayoría de presentes había vivido muchas cosas de una forma directa o indirecta, antiguos amigos o simplemente compañeros de “cola de discoteca” o “barra de bar”. Ese es el olor que durante tantas escuchas de su disco debut había olfateado y no sabía a qué me recordaba, era a nostalgia y reencuentro.
Su “Intro”, no deja de ser una versión desordenada y más lenta del reef de “she lost control” de Joy Division (me recuerdan a este y a muchos otros), unos lo podrían entender como plagio pero a mi me gusta pensar que es una declaración de intenciones. Su disco debut es el disco del año y quizás el tiempo haga de él algo más pero de momento dejémonos de hipótesis y disfrutémoslo, que con él lo haremos como con ningún otro. Es un grupo de los noventa nacido en otra década, otro siglo para ser más exactos. Veinteañeros que cuando grabaron este disco solo tenían dieciocho. Es el grupo de música del que, cuando yo tenía su edad, hubiera soñado formar parte. Por si acaso estas navidades a los reyes magos les pediré el AKAI MPC 500 de Jamie Smith (un sampler brillante, antes no se me pase el arroz). Sana envidia a la que nos toca acostumbrarnos, es tiempo para admirar a jovenzuelos, qué Remedios Cervantes.
Por favor pido a mi “úlcera de hype” que no me empache de este grupo, quiero seguir disfrutándolo.
Artículos relacionados:
- La fiebre del sábado noche con Franz Ferdinand
- San Miguel Primavera Sound 2010: Cierra la puerta y suelta a los galgos que ya estamos todos.





Es el mejor grupo para petarlo
¡Escribe tu respuesta!